25 feb. 2014

¡No te olvides de la radio! Radio Ilumán lleva la lucha de la tierra al viento

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Por Belén Febres Cordero @wambraradio
A partir de los procesos de movilización indígena en la provincia de Imbabura en la década de los 90s, la Asociación de Jóvenes Kichwas de Imbabura AJKI, con el apoyo de CIESPAL y de la Federación Indígena y Campesina de Imbabura, impulsó la creación de la Radio Ilumán. Esta entrevista conCARMEN YAMBERLA, directora de este medio, ejemplifica el rol que ha jugado la comunicación comunitaria en el proceso de lucha de la población indígena por su territorio y por el respeto a su identidad y cosmovisión.
Durante décadas, la población indígena de Ilumán ha liderado luchas en defensa  de su territorio, ¿cómo fue la lucha por las vertientes de San Juan Pukyu que se llevó a cabo en 1986?
Esta vertiente es muy importante para nosotros porque tiene diferentes usos. El uno es el consumo humano, pero por otro lado no solamente el agua, sino el lugar en sí es considerado sagrado. Por eso las comunidades realizamos tres rituales muy importantes que no es que se han perdido y que estamos recuperando.  El primero es un ritual que se lleva a cabo para completar el matrimonio en las comunidades indígenas. El segundo ritual está relacionado con los curanderos dela zona. Ilumán es conocida como la tierra de los curanderos y ellos tienen una vinculación espiritual con este lugar.  No son únicamente ellos quienes curan sino que la curación se completa con el baño del enfermo en las vertientes. El tercer ritual es la ceremonia que se realiza el 22 de junio de todos los años a partir de las ocho de la noche hasta la una de la mañana. En este día  acuden las comunidades, los grupos, las mujeres, los jóvenes, los niños, todo el mundo acude a bañarse en las vertientes. Este es el baño de purificación para el inicio de las fiestas del Inti Raymi.

Por todas estas razones estas vertientes son muy importantes para nosotros, pero en esos años no había ningún indígena dentro de las autoridades seccionales y del gobierno provincial, entonces no entendían  la cosmovisión de  nuestros pueblos ni nuestras tradiciones. Ellos lo único que miraban es que salía una fuente de agua que corría por el río y que había que hacer uso de eso.  Por eso lo concesionaron y dijeron: como vienen a la lavar la ropa y beben algunos animales,  dejemos un tubito de agua de 75 litros por segundo, e hicieron tanques de captación. La gente empezó a reaccionar, se levantó y creó un comité de defensa,  e inicia la lucha.  Fue una lucha a todo nivel. En el mes de abril de 1986 hubo un enfrentamiento con 700 elementos de la fuerza pública frente a 5.000 indígenas. En número  éramos 5.000 pero habían niños, mujeres, todo. Además, no teníamos armas mientras que la fuerza pública tenía gases lacrimógenos que llegaban como quintales de papas en camiones. No puedo olvidarme  lo  que vi. Llegaban los camiones llenitos de bombas lacrimógenas.
Las autoridades provinciales, los prefectos, los alcaldes, todos estaban aquí supuestamente para sensibilizarnos y hacernos entender que el agua era del Estado y que eso estaba concesionado y que no podíamos hacer nada. Pero la gente dijo no, eso puede ser de ustedes pero lo que es nuestro vamos a hacer respetar y empiezan los enfrentamientos. Fue una minga no solamente de la parroquia sino también de otras parroquias, un enfrentamiento terrible ahí con las bombas. Muchas mujeres tuvimos que tomarnos la vertiente y no salir, habíamos decidido morir ahí. Me acuerdo que empezamos a salir cuando los militares se habían retirado, creyeron que ya estábamos muertas porque estábamos en el agua tiradas.  Me acuerdo que pisábamos uno sobre otro, no podíamos mirar porque  era como haber destapado una tapa de olla,  así salía el gas de las bombas lacrimógenas.
Viendo que la gente estaba decidida a entregar la vida, se sensibilizaron las autoridades y llegaron a una decisión de que se llevaba la una parte y se dejaba la otra parte.  El ojo de la vertiente donde era el lugar  más considerado sagrado tuvieron que dejarlo al aire libre.
¿Es a partir de ahí que nace la Asociación de Jóvenes Kichwas de Imbabura AJKI?
radioiluman005Empezamos como  un grupo de jóvenes, casi niños,  hace 20 años. Ahora son ya padres y madres de familia, abuelos algunos.  En  la lucha por el agua se vio una necesidad muy grande de que nuestra gente tenga un nivel de preparación  para que se pueda defender. La fuerza ya la teníamos pero no sabíamos que más teníamos que hacer, a dónde nos teníamos que dirigir o quién tenía que darnos hablando. Entonces dijimos no, tenemos que hablar nosotros mismos.
Ese fue el motivo para la creación de la Asociación que nació con el objetivo de organizar a los jóvenes e impulsar la educación que los padres de familia casi no consideraban, nos mandaban  a la escuela hasta que aprendamos a leer y a escribir, y de ahí al trabajo, a la tierra y no se valoraba la educación. Nuestro trabajo principal era el sensibilizar a los padres y madres de familia para que den importancia a  la educación de sus hijas e hijos,  y también el motivar a la juventud para que continúe estudiando y no abandone la escuela.
Me acuerdo que un compañero nos decía: ustedes han visto en el Banco de Fomento una computadora, esa computadora grandota, con una pantalla medio plomo con letras verdes que suena como tractor, ¿creen ustedes que es posible manejar eso?  Y nos venía a la mente que manejar eso ha de ser como manejar un avión. Pero él nos decía que  en algún rato las computadoras van a estar instaladas dentro de las comunidades y que quien maneje eso nos va a dominar a nosotros. Chuta, nos llegó al alma. Dijimos claro, ¿por qué no estudiar? Entonces empezamos a organizarnos y nos llamamos la Organización de Estudiantes indígenas de Ilumán. Nadie de nosotros era estudiante pero teníamos la intención y así nos llamamos.  Nos agrupamos y movíamos a la juventud, a los padres de familia, hacíamos encuentros,  campeonatos de fútbol, maratones, intercambios,  concursos, juegos tradicionales, pasábamos videos, hacíamos encuentros de niños.  Todo hacíamos, porque con la juventud no importa el tiempo ni importa nada nada. Después de muchos años de estar organizados nos dimos cuenta de que  no todos estaban estudiando o querían estudiar, pero sí querían organizarse y querían estar con nosotros, entonces nos cambiamos de nombre a la Asociación de Jóvenes Indígenas de Imbabura.
¿Y de ahí cómo nació la idea de crear una radio?
En los años 90s ninguna comunidad tenía acceso directo a un medio de comunicación.  Si de alguna manera llegaba un medio de comunicación masivo a una comunidad, éste no tenía el mismo impacto que un medio que se dirige a su propia gente y  en su propia lengua. Además, las comunidades indígenas no solamente se expresan a través  del idioma, sino también a través de su propia música. Si hasta el año  2000 no se escuchaba esta  música, peor aún el idioma. Cuando  cruzábamos por esos momentos álgidos de luchas indígenas, casi todos los medios de comunicación nos restringían. Si daban cobertura, siempre era dirigida hacia un interés particular, solo pasaban las partes que les interesaban o que no digan nada, pero los mensajes que realmente queríamos decir nunca salían.
Lo más lamentable ocurría en los medios de comunicación televisivos. La gente estaba en la lucha en las calles y en las carreteras durante días y noches, la gente moría en la lucha y en vez de transmitir esta información, los canales de televisión pasaban dibujos animados y  telenovelas. Esto nos hizo dar cuenta de que los indígenas hemos luchado durante mucho tiempo por la recuperación de las tierras y  por el reconocimiento y el respeto a la identidad cultural diversa en el país, y de alguna manera hemos logrado este objetivo, hemos logrado defender la tierra. Pero, ¿y el aire? Nos dimos cuenta que era desde ahí de donde nos estaban intentando dominar ideológicamente, y por eso decidimos luchar porque la voz de nuestras comunidades pueda salir, pueda ser escuchada. Este era un análisis que hacíamos pero en un principio nunca soñamos con poder tener una radio. Ahora ya todo el mundo habla de la Ley de Comunicación y la participación de las comunidades, pero antes no se conocía este derecho ni siquiera por equivocación. ¿Cómo se va a pensar que una radio pueda llegar a las manos de una comunidad indígena? La idea inicial fue buscar la forma de expresar nuestra voz. Como decíamos en la lucha por las tierras, con ley o sin ley las tierras son nuestras.  Igual decíamos con nuestra voz, con ley o sin ley tenemos que salir en el aire, en el viento.
¿Cómo fue el proceso de plasmar este análisis en la creación de la radio?
CIESPAL estaba impulsando un proyecto piloto de radios comunitarias en América Latina y nos apoyaron con equipos, capacitación de personal e instalación de las antenas. Nos entregaron un transmisor de  diez vatios y estábamos muy emocionados, nos escuchábamos hablando en las comunidades o en la parroquia. Todos queríamos dar una mano y trabajar en la radio. No teníamos ningún material producido entonces íbamos a buscar casetes en nuestras casas, traíamos  grabadoras y así empezamos a crear la programación.
¿Cómo fue el proceso de trámite de la frecuencia?
No fue fácil nada fácil, fue muy difícil en realidad porque todo era muy politizado. En ese entonces eran las fuerzas armadas las encargadas de dar la autorización para iniciar los trámites en el CONATEL. Pero nosotros que habíamos luchado tanto con la fuerza pública, que habíamos cerrado  caminos, ¿cómo nos iban a dar un certificado para que tengamos una herramienta  más de lucha? Jamás. Ese  fue el obstáculo más grande que tuvimos. Ya teníamos los estudios técnicos y mucha influencia  a nivel político pero aun así no nos daban el certificado. Nina Pacari dentro de una  negociación política y diplomática nos apoyó para obtener el certificado de autorización desde el ministerio de defensa, y así salimos con la radio. Primero funcionábamos en un espacio de 3 por 3, en un local chiquito que era como una celda para los que no hacían caso en la comunidad, trabajábamos en la obscuridad al principio.
¿Cuál ha sido el rol de la comunicación y de la radio en el proceso de movilización social en Ilumán?
Ha sido mucho. Antes siempre necesitábamos algunos días, semanas incluso,  para poder prepararnos. Eran días y  noches. La gente tenía que llegar caminando para avisar a un coordinador o a un dirigente para que él a su vez se comunique con los miembros de la directiva y que convoquen a una asamblea para que  transmita la información y tomen decisiones. Era un proceso complicado y quién sabe cómo se iba el contenido del mensaje, quién sabe si lo aumentaron, lo disminuyeron o lo cambiaron totalmente. Pero ya con la radio basta con que un compañero venga y se siente  a hablar e informe. Así no es  solamente  la asamblea comunal la que está escuchando, sino que le escuchan en todas partes y saben el motivo, el por qué, entonces se ha logrado reducir el tiempo y también transmitir la información más directamente y esto ha sido un aporte muy grande durante las movilizaciones. En el idioma, la identidad, la autoestima, también hemos contribuido mucho en eso.
¿Cómo se escoge la programación que se transmite en la radio?
Nuestra programación nació como una respuesta a las necesidades que consideramos que faltaban en otros medios. En la parte educativa hablamos de la relación con naturaleza,  de la madre tierra con el hombre y la mujer.  Además, hablamos de cultura  para compartir y difundir nuestras tradiciones. También hablamos del trabajo en el campo, de la autoestima de la mujer, de los niños, de los indígenas.
Tú mencionaste la importancia de dar a conocer la cosmovisión indígena, ¿es por esta razón que la programación de la radio es bilingüe y se transmite tanto en castellano como en Kichwa?
Sí. Nosotros no queremos hacer radio solo para nosotros, queremos también salir a todo el público. Si no nos entienden, ¿de qué nos sirve poder tener la comunicación?  La nuestra  es una comunicación estratégica y tenemos que llegar a todo público.
La radio también transmite por Internet, ¿cuál fue el incentivo para utilizar este medio?
La radio esta más dentro de este espacio geográfico, pero el pueblo Kichwa ha sido históricamente un pueblo de comerciantes y de músicos y así hemos invadido el mundo. Tenemos residentes en muchos países del mundo que tienen una vinculación con la familia a través de nuestra radio por Internet.  ¿Cómo llegamos a esta gente con una cobertura que ni siquiera sale de la provincia? El Internet  fue muy necesario pensando en ellos y ha habido muy buena respuesta.
¿Qué dificultades han tenido en los años de trabajo?
Las dificultades han sido políticas y económicas. La radio ha tenido que pasar por más de cinco años solo con voluntarios, sin recibir nada, hemos realizado eventos y actividades para la recolección de fondos, conciertos de música, de danzas, con artistas nacionales, internacionales. Todo ese sacrificio que han hecho los compañeros que han estado desde sus inicios  ha demostrado que lo esencial para poder funcionar no puede ser lo económico sino la convicción, pero no se puede negar que lo económico sí puede ser un obstáculo.
¿Cuáles son sus objetivos a futuro?
Queremos llegar a una mayor parte de la población y queremos contar con un personal realmente formado en este nivel, queremos seguir preparándonos para seguir teniendo el resultado de nuestro trabajo y el orgullo de nuestra identidad.

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